The National

•12 abril 2013 • Dejar un comentario
Copyright del Texto © Gregorio Pérez Saavedra

Hará un par de años, cuando el monstruo miraba por curiosidad las típicas listas de los mejores discos del año, en los no tan típicos blogs de música independiente, que se encontró con este grupo. El disco en cuestión era High Violet. El monstruo comenzó a escucharlo y quedó gratamente sorprendido. Luego vino el ir descubriendo todos sus discos anteriores, también de una calidad indudable. A los magníficos temas de High Violet, como Terrible Love, England o Bloodbuzz Ohio, se les unían otros como Apartment Story, Fake Empire, Abel, All the Wine, Available... conformando un universo muy particular. Además, interesantes trabajos para bandas sonoras de videojuegos, series de televisión y películas.

The National es una banda americana que está compuesta por Matt Berninger, su vocalista de voz profunda, los hermanos Dessner y los hermanos Devendorf. Este quinteto parece formar un pequeño grupo de amigos bien avenidos y con las ideas claras, por lo que el monstruo ha podido ver en los múltiples videos que de ellos hay por internet, dentro y fuera de los escenarios. Por cierto, Tom Berninger, hermano de Matt, va a lanzar un documental, Mistaken for Strangers, sobre la grabación de High Violet, todo un acontecimiento para los seguidores de esta banda.

Hace unos días el monstruo ya pudo disfrutar del primer single, Demons, del próximo disco de The National que se lanzará a mediados de Mayo, Trouble Will Find Me. Ojalá tenga la calidad de los anteriores. La gira de este disco traerá a The National a Madrid. Precisamente hoy han salido las entradas a la venta. El monstruo ya tiene la suya, será en Noviembre cuando podremos disfrutar del irregular directo de estos chicos.

Sí, hará un par de años que el monstruo descubrió a esta banda, desde entonces no puede decir que sea un grupo al que vuelve de cuando en cuando, no. En realidad The National es un grupo que se ha quedado en un rincón de la existencia del monstruo, ya es parte de él.

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Joe Hisaishi, un genio de la música

•22 noviembre 2012 • Dejar un comentario
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Hace unos días, en la maraña de internet, el monstruo dio por casualidad con un espectacular concierto protagonizado por Joe Hisaishi. Este hombre es un viejo conocido para el monstruo, compositor japonés que firma gran parte de las bandas sonoras del maravilloso Estudio Ghibli. Hisaishi ha conseguido con maestría orquestar las grandes películas de Hayao Miyazaki: Mi Vecino Totoro, La Princesa Mononoke, El Viaje de Chihiro…, su música casa a la perfección con los particulares escenarios y personajes de Miyazaki.

Pero fue escuchando este concierto cuando el monstruo se dio cuenta de que Hisaishi es uno de los grandes, un auténtico genio de la música de cine. Con una inmensa orquesta a su cargo y su querido piano, Hisaishi logra conmover con sus melodías llenas de majestuosidad, melancolía, alegría,… Este concierto se celebró en Budokan con motivo del 25 aniversario de los Estudios Ghibli. Basta de palabras y disfrutemos de una muestra. Banda sonora de Nausicaa, con uno de los planos finales más emocionantes de la historia de la animación (lástima los que se lo pierden por no ver los títulos de crédito). ¡Qué ambiente crea con la introducción! En algunos momentos Hisaishi parece fijarse más en el monitor que le proyecta la animación, que en la propia partitura. Y ese piano es magia. Para el monstruo su mejor banda sonora, aunque no sea de las más conocidas. Subid el volumen y prestad atención.

Además de las bandas sonoras para las películas de Miyazaki, también ha colaborado en numerosas ocasiones con otro de los grandes directores japoneses, Takeshi Kitano. Particularmente emotivo es su trabajo para la película El Verano de Kikujiro.

Pero Hisaishi no se limita a sus más de 100 trabajos para el cine, también acumula albumes de estudio, entre ellos sus “Piano Stories”. El monstruo no puede quitarse de la cabeza este tremenda pieza, ejemplo de la incursión de Hisaishi en la música contemporánea.

Joe Hisaishi, un genio de la música. Disfrutadlo.

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Una fotógrafa llamada Vivian Maier

•11 julio 2012 • 4 comentarios
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Una de las historias que más han emocionado al monstruo en los últimos años…

Una mujer, cuidadora de niños durante toda su vida, que en sus ratos libres agarra su cámara de fotos y pasea por la ciudad con los ojos bien abiertos. Su hobbie, su pasión, su secreto. Desde de la década de los 50 Vivian Maier hizo fotos y más fotos, principalmente en Chicago, pero no se las enseñó a nadie. Es en el 2007 cuando una serie de casualidades hacen que algunos negativos de esta mujer (Vivian perdió su propiedad al no poder pagar el trastero para su almacenamiento) cayeran en manos de John Maloof, un historiador local. Sorprendido por la calidad de estas fotos decidió investigar la procedencia de dichos negativos; no dio con Vivian hasta algunos días después de su muerte. John se convirtió en el principal guardián y divulgador de la obra de Vivian. Unos 100.000 negativos que poco a poco van viendo la luz. Libros, exposiciones, y un montón de enamorados de su trabajo ávidos de nuevas fotos.

Que la fotografía es soledad hace tiempo que el monstruo lo tiene claro. Que existe el arte fotográfico sin exhibición es algo que ya no está tan claro, pero los hechos están ahí. El aporte de Vivian Maier a la “street photography” es indiscutible. ¿Cuántas historias como la de Vivian permanecerán encerradas en armarios y cajones secretos? ¿Cuánto arte fotográfico existe que nunca verá la luz? ¿Hace eso a sus autores menos fotógrafos?

Gracias, John Maloof, por tu dedicación con la obra de Vivian Maier.

Gracias, Vivian Maier, por tu sensibilidad. Quizá nunca te consideraste una fotógrafa, pero lo eras, y muy brillante.

Una web: www.vivianmaier.com

Un libro: Vivian Maier Street Photographer, editado por John Maloof. powerHouse Books.

Sus fotos me persiguen, ya son parte de mí.

Fotografías extraídas de www.vivianmaier.com

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The Artist (2011)

•29 junio 2012 • Dejar un comentario
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Muy Buena

Peculiar película dirigida por el desconocido Michel Hazanavicius. Toda una declaración de amor al cine y a su historia.

Lo primero es reconocer la valentía de este hombre que se ha atrevido a hacer en pleno siglo XXI una película muda. Esta técnica no era imprescindible para la narración del film, pero su uso es una muestra clara de que las técnicas antiguas son igualmente válidas hoy día como recursos narrativos. Se puede seguir haciendo cine en blanco y negro y se puede seguir haciendo cine mudo sin que esto implique una catástrofe en las taquillas.

¿Dónde está el éxito de esta película? Para el monstruo la pieza clave es el guión. Muy bien estructurado y que nos va adelantando sutilmente acontecimientos futuros de la trama. Y, por supuesto, la interpretación de Jean Dujardin que borda el papel de George Valentin en todas sus caras, un actor que parece realmente salido del cine mudo. Todo un acierto de casting. Bérénice Bejo en su papel de Peppy Miller va in cresendo en su interpretación, a la par que la fama de su personaje.

George Valentin y Peppy Miller, la atracción de dos líneas con direcciones y tiempos distintos. Se podría discutir mucho sobre la relación entre estos personajes: para el monstruo hay amor. Aunque pueda parecer en partes avanzadas del film que hay más caridad que otra cosa, no nos podemos olvidar de las escenas iniciales que son las que marcan su relación a lo largo de los años.

El monstruo quiere destacar además a los secundarios, especialmente a John Goodman que hace una interpretación memorable. Y, por supuesto, el monstruo no quiere olvidarse de ese perrito que hace una de las mejores actuaciones caninas de la historia del cine. Perro de la raza Jack Russell, raza que debe ser especialmente inteligente, ahí está nuestro Pancho, también de la misma raza.

La verdad es que la relación entre George y su perro llevó al monstruo al recuerdo de la gran película de Vittorio de Sica “Umberto D.”. Según avanzaba la película esta referencia se fue haciendo más fuerte, al final de la película se hace indiscutible la influencia de “Umberto D.”, y el neorrealismo italiano en general, sobre “The Artist”. Y es que en “The Artist” encontramos multitud de referencias, no sólo a la época muda del cine (entrañable cuando Peppy agarra el coche y recorre la ciudad contrarreloj, al estilo de las slapstick comedies) sino a toda la historia del cine en general.

Y es aquí cuando el monstruo quiere apuntar lo peor de esta película. Y es el uso del tema de amor de “Vértigo” para la parte más drámatica del film. El monstruo no niega que el tema encaja perfectamente con la trama y que tiene una intensidad sublime (reverencias para el señor Bernard Herrmann), pero es tal su riqueza y su potencia que el cinéfilo se vé desbordado por él. En cuanto empezó a sonar este tema, el monstruo desconectó automáticamente de la película y empezó a verse acosado por las imágenes de James Stewart y Kim Novak, a recordar esa película que todo cinéfilo ha visto al menos tres veces. Es una pena que en una película como “The Artist”, dirigida a un disfrute más amplio del público cinéfilo, éste sea excluido de las escenas más drámaticas del film por este detalle. Quizá aquí el orgullo de George Valentin atacó a Hazanavicius, que pensó que podría llenar con nuevas imágenes aquella música. Pues no. El monstruo salió del cine tarareando el tema de Herrmann mientras “The Artist” se iba descomponiendo en la memoria, barrida por la película de Hitchcock.

En cualquier caso, “The Artist” es una muy buena película de recomendable visión y revisión.

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Navia con la AFT

•12 febrero 2012 • Dejar un comentario

Muchas ilusiones tenía el monstruo en esta actividad de la Asociación Fotográfica de Toledo (AFT). El taller con José Manuel Navia superó sus expectativas.

A lo largo de varias horas este “profesional enfermizo” de la fotografía nos fue guiando a través de una maraña (su maraña que honestamente nos quiso compartir) de sabrosas citas, lecturas de cartas, análisis de la obra de sus referentes fotográficos, conexiones literarias, huellas emocionales, trabajo personal, trabajo editorial… Todo con un apasionamiento y un saber narrar que dejó boquiabierto y emocionado al monstruo.

Volver al punto de partida. Un nuevo comienzo. Más meditado. El monstruo se despidió de Navia diciéndole, al darle la mano, que se iba con más preguntas que respuestas. “No puede ser de otra forma” le contestó Navia con una sonrisa. Con maestría y humildad Navia nos acribilló con un montón de preguntas bien dirigidas a nuestra línea de flotación. “Éstas son mis respuestas” podría haber dicho, “ahora os toca buscar las vuestras”.

¿Qué fotógrafo soy?

¿Qué fotógrafo quiero ser?

¿Qué fotógrafo puedo ser?

¿Sirven de algo nuestras fotografías?

¿Cuál es mi familia fotográfica?

¿Soy sincero cuando hago fotografía?…

El monstruo salió de la charla en un curioso estado, mezcla de excitación y abatimiento. Pronto constató que no era el único. Aquello fue una experiencia compartida, un estrechar lazos, un comenzar a caminar juntos.

Cuenca por José Manuel Navia

Para el monstruo todo aquello traspasó las barreras de la fotografía.

Cada vez el monstruo está más convencido. Ayer Navia no dio un taller sobre fotografía, sólo usó la fotografía como pretexto. Ayer Navia consiguió cuestionarnos sobre nuestra propia existencia, nuestra condición humana, nuestra línea vital. Para el monstruo, tan aficionado al cine, Navia ha pasado a convertirse en el Kieslowski de la fotografía.

Nos va a hacer crecer (o sería mejor, renacer) a muchos como fotógrafos, pero mejor aún, también como personas.

Gracias, Navia.

Lupus

•28 enero 2012 • 1 comentario

Hace ya algún tiempo que el monstruo se empezó a mover por el mundo del cómic. Más concretamente por lo que se ha venido en llamar “novela gráfica“: esos tebeos más gorditos que se ven en las secciones de comics de las librerías y que tratan temas para adultos. Son pequeñas joyas que suelen pasar inadvertidas para los grandes lectores. Afortunadamente cada vez menos inadvertidas; poco a poco su calidad se está haciendo notar y van ganando adeptos.

El monstruo quería recomendaros la última que ha leído: Lupus. Su autor es el suizo Frederik Peeters que tiene en su haber una archiconocida obra en este género “Píldoras azules“, una maravilla también.

Lupus está dividio en 4 volúmenes que se fueron publicando en España por la editorial Astiberri entre los años 2005 y 2007, aunque desde agosto del 2011 está disponible la versión integral con los cuatro volúmenes juntos, que te saldrá mucho más económica si tras leer esto te animas a comprarlo.

Las portadas de los 4 volúmenes de Lupus

La obra está ambientada en un futuro de ciencia ficción donde los protagonistas (Lupus y Tony) se mueven entre planetas, como el que se mueve entre ciudades, con la excusa de buscar nuevos escenarios para pescar cuando en realidad lo que van buscando son drogas que meterse para el cuerpo. En su camino se cruzará una chica, Sanaa, que será el detonante que haga revolucionar sus vidas.

Pero no os equivoquéis, el escenario de ciencia ficción podría haber sido igualmente el mundo actual. Nada hubiera cambiado. Lupus nos habla de las relaciones entre las personas (y con uno mismo), de la soledad, de la amistad, del amor, del sexo, de los propios fantasmas, del miedo a crecer, del dolor, de la culpa… a través de unos personajes descritos con una profundidad insólita en un comic.

Resulta asombroso como Peeters maneja todos estos temas con soltura, mostrando ciertas cosas y dejando el resto a la inteligencia del lector. Cada viñeta parece estar pensada al milímetro para establecer un ritmo narrativo muy preciso. Quizá eso sea lo que más ha sorprendido al monstruo, cómo maneja el tiempo el señor Peeters, ¡sensacional! Controla a la perfección la elipsis, los saltos atrás en el tiempo, las incursiones en el presente de los fantasmas del pasado, el paso de lo general al detalle,… Esto y su habilidad con las expresiones de los rostros hacen de Peeters uno de los grandes autores del género, sin duda alguna.

Se puede hacer filosofía con viñetas. Lean a Peeters y luego se lo cuentan al monstruo.

Exposición Fotográfica “Pecados y Virtudes”

•28 octubre 2011 • Dejar un comentario

El monstruo tiene el placer de presentarles la exposición fotográfica “Pecados y Virtudes” que se inaugurará en el Círculo de Arte de Toledo el día 5 de noviembre a las 19:00. Las obras se podrán contemplar durante todo el mes de noviembre.